Todavía me acuerdo de aquellos días en que iba a la secundaria y me compré mi primera (y única) guitarra eléctrica, en esos momentos sentía la indubitable convicción de que tenía que ser estrella de rock, pues entonces me gustaba el rock y sentía que desbordaba talento. Después, cuando pasé a la prepa, gracias a unos buenos amigos tuve mi primer acercamiento a la literatura, obviamente comenzamos leyendo Rius y, consecuencia necesaria, nos volvimos marxistas de manual soviético[1]. Como nos sentíamos los únicos iluminados de la escuela[2], publicamos un discontinuo pasquín comunista con la intención de despertar las aletargadas cabezas de nuestros compañeros; naturalmente, hasta la fecha sus cabezas siguen aletargadas y sospecho que así será mientras vivan. El caso es que nos sentíamos revolucionarios y esperábamos el momento de dejarnos crecer la barba y echar tiros en la sierra madre.
Hoy, pasados los años, sigo componiendo, aunque no rock desde luego, y ya no me atrevo ni siquiera a pensar que desbordo talento. La apatía popular es poderosa y me ha contagiado, mi posición política es la indiferencia. Sigo leyendo, si bien los manuales marxistas los dejé hace tiempo, pero no puedo decir que sea un buen lector ni un buen estudioso; ni siquiera un buen estudiante ya que no me presenté ni una vez a la única materia que pasé este cuatrimestre. Además, si está leyendo este escrito, usted mismo podrá percatarse de que sigo escribiendo pero tampoco soy Serna.
Kurt Cobain escribió: “i’m worst in that i do best and for this gift i feel bleesed”, les puedo decir que Kurt Cobain era un pendejo. Yo hago muchas cosas, si bien no soy el peor en ninguna, en ninguna soy lo suficientemente competente, no para sobresalir, no se me malinterprete, sino para sentirme plenamente satisfecho con lo que hago y, créanme!, no es razón para sentirse bendecido. Esta condición es tediosa porque ni se es un chingón, ni se es lo suficientemente inepto para estar contento viendo la academia los domingos y te vuelve un don nadie quejumbroso.
Epílogo
Tan quejumbroso soy, que no me gusta lo que escribo, tan don nadie, que lo hago en un blog que nadie lee.
[1] Naturalmente las librerías de viejo nos parecían el paraíso, pues éstas rebosan de dichos manuales ya que nadie los quiere leer hoy, y me parece que con razón.
[2] Y la neta lo éramos, a pesar de Marx.
Hoy, pasados los años, sigo componiendo, aunque no rock desde luego, y ya no me atrevo ni siquiera a pensar que desbordo talento. La apatía popular es poderosa y me ha contagiado, mi posición política es la indiferencia. Sigo leyendo, si bien los manuales marxistas los dejé hace tiempo, pero no puedo decir que sea un buen lector ni un buen estudioso; ni siquiera un buen estudiante ya que no me presenté ni una vez a la única materia que pasé este cuatrimestre. Además, si está leyendo este escrito, usted mismo podrá percatarse de que sigo escribiendo pero tampoco soy Serna.
Kurt Cobain escribió: “i’m worst in that i do best and for this gift i feel bleesed”, les puedo decir que Kurt Cobain era un pendejo. Yo hago muchas cosas, si bien no soy el peor en ninguna, en ninguna soy lo suficientemente competente, no para sobresalir, no se me malinterprete, sino para sentirme plenamente satisfecho con lo que hago y, créanme!, no es razón para sentirse bendecido. Esta condición es tediosa porque ni se es un chingón, ni se es lo suficientemente inepto para estar contento viendo la academia los domingos y te vuelve un don nadie quejumbroso.
Epílogo
Tan quejumbroso soy, que no me gusta lo que escribo, tan don nadie, que lo hago en un blog que nadie lee.
[1] Naturalmente las librerías de viejo nos parecían el paraíso, pues éstas rebosan de dichos manuales ya que nadie los quiere leer hoy, y me parece que con razón.
[2] Y la neta lo éramos, a pesar de Marx.
yo sí te leo y yo sigo considerando a marx como uno de los más chingones de toda la historia de la humanidad
ResponderBorrary además a eso no se le puede llamar marxista, eso era catecismo estalinista
ResponderBorrarDe hecho la tirada era contra los manuales, no contra Marx, por eso digo que con razón ya nadie los lee. Supongo que la nota 2 es la que causa problemas, lo que con ella quise decir es que estábamos iluminados porque eramos los únicos que pensabamos, independientemente de que fueramos marxistas, existencialistas, platónicos o cualquier cosa.
ResponderBorrary sigue sin crecerme la barba ¬¬
ResponderBorraroye, ven a mi casa mañana, va a haber una reunión para una revista otra vez!! ^^