jueves, 21 de noviembre de 2013

Carta de un conformista anhelante

“Escucho y obedezco”
Las mil y una noches

Sostengo que la finalidad de la educación básica y media superior en México (no les puedo hablar de la superior porque soy un analfabeta funcional) es crear obreros; por tal motivo, las principales enseñanzas que se imparten en las aulas (y muy exitosamente, por cierto) son obediencia, aniquilación del espíritu crítico y conformismo.
Cuando era estudiante me parecía inútil y estúpido memorizar nombres, fechas, fórmulas y definiciones genéricas (muchas de ellas anquilosadas y otras tantas erradas). Asimismo, consideraba irracional y ridículo tener que usar uniforme, deber llegar temprano a la primera clase so pena de perder derecho a tomar todas las demás, las prohibiciones de practicar el comercio (aunque en la dirección las secres y maestras compartieran con descaro 40 mil catálogos) y las demostraciones de afecto, etc.
No obstante, con la madurez y buen juicio que la vejez otorga, paulatinamente he ido descubriendo los beneficios del modelo educativo mexicano.
El primero de ellos es que optimiza las inversiones de los empresarios. Un empleado mexicano trabaja mucho (usualmente más de las 8 horas que marca la ley), permite que se pisoteen sus derechos (salvo grupos aislados como el SME nadie protestó contra la neoliberalista reforma laboral y muchos consentimos trabajar en la informalidad) y cobra poco (el salario mínimo en México es de menos de 5 dólares diarios).
El segundo es que le otorga estabilidad al país. A pesar del descarado fraude electoral de 2006 y el sutil fraude electoral de 2012, la ciudadanía acepta los gobiernos impuestos y sobrellevan la situación con humor y con la esperanza de que en 2018 los grupos de poder tengan la cortesía de respetar la voluntad popular.
El tercero, y más importante, es que crea hombres felices. Esto demuestra su carácter humanista. El estudio sobre la Felicidad 2010-2012 de las ONU coloca a México en el decoroso lugar 16 de su ranking por encima de países como EE. UU., Reino Unido, Uruguay, Argentina, Italia, Grecia, España, Egipto o Libia.
Un hombre acostumbrado a obedecer y no cuestionar, termina conformándose a consumir cualquier cosa que le pongan en frente y aún así estar satisfecho. Por eso disfrutan de las nauseabundas telenovelas de televisa, de una selección mexicana que entró al mundial por la puerta de atrás y de adquirir en el buen fin una pantalla de plasma para disfrutar de su mierda televisiva en HD, aunque la paguen en 2 años y al triple de su precio con engañosas ofertas.
Y aunque este modelo no es perfecto, pues de vez en cuando egresa algún preguntón insatisfecho, la vida laboral les otorga a éstos la oportunidad de reivindicarse, pues nunca es tarde para hacer un cambio positivo en nuestra vida.
Mi creatividad muere día a día y cada vez pienso menos agudamente, lo que es un buen indicio; además, trabajo más de 8 horas y en la informalidad y he tomado la decisión de no tomar más decisiones. Tengo la esperanza de que en unos 2 años pueda sentarme el domingo a ver la Academia 46 y ser feliz.

¡Enhora buena!

viernes, 19 de julio de 2013

El profeta que cantó a Juan Gabriel

Condenado a muerte, el joven Aguilulfo esperaba el alba en la mazmorra. Al salir el sol, sería conducido a la plaza pública, dónde le esperaban el látigo, el potro, la pira y los perros salvajes para devorar sus despojos. Su pena apenas correspondía a la magnitud de lo que el consejo de sacerdotes consideraba una abominable y execrable heterodoxia, por lo que prudentemente le imputaba los cargos de herejía, brujería, alteración el orden público y corrupción de los jóvenes.
Aguilulfo, apodado “El Insensato”, había negado el santo dogma del edén primitivo, pregonado en público sus aventurados delirios. Si bien aceptaba el natalicio primigenio de Vasni, hijo de Abraham y Saray, aseguraba que, en una circunstancia transmundana, su concepción se debía a la violación, y no a la cópula consentida; que su nacimiento fue posterior a 2 abortos de Saray; o que, incluso, Vasni era fruto de una inmaculada concepción por gracia de un mágico-mítico Espíritu Santo.
Asimismo, sostenía que hay otros múltiples- infinitos- virtuales escenarios en los que se habían realizado todas las concebibles circunstancias de los padres originarios; otros tantos en los que ellos ni siquiera podían ser pensados por las imaginaciones más agudas; unos más en los que existían distintos, y en cantidades inconmensurables, progenitores a los que una vida entera consagrada al ocio y la reflexión no podría pasar revista, dando como resultado la conclusión, a todas luces absurda, de una infinidad de edenes primigenios.
El inquieto mancebo coincidía con el canon en ciertos puntos y predicaba sobre una multitud de escenas efectivas que parten del momento original, multiplicándose en actos al infinito y dando lugar a todas las posibilidades, siendo nuestro mundo una de ellas, que sólo llamamos real por un mero convencionalismo.
No obstante, ejercía la adivinación, cabe destacar que por él instaurada, y tirando unos dados de ocho caras pedía a la substancia del cosmos que le señalara por cuál camino debía decantarse, sabiendo que, independientemente de las voliciones y las decisiones humanas, todas las posibilidades se harían actuales, paralelamente.
Así bien, la alborada llegó y el verdugo hizo que Aguilulfo pagara por su impiedad del modo más humillante y doloroso posible. El consejo de sacerdotes realizó una campaña de difusión del caso de Aguilulfo para disuadir cualquier eventual apostasía dejando constancia de que sería duramente castigada.

***

Apegándose al calendario litúrgico, el clérigo, pregonaba ante un grupo de jóvenes novicios la verdad que le había sido revelada al Sumo Sacerdote, Pastor Universal de los pueblos. El religioso exponía en su alocución que el mundo que habitamos proviene de un momento primigenio del que se siguen infinitas posibilidades, de las que a su vez se siguen incontables hechos potenciales más y así sucesivamente.
En este primer momento, dictaba, Abraham violó brutalmente a Saray, quien quedó preñada de Vasni, siendo esta la concepción primigenia. No obstante, agregó, esta circunstancia primigenia no era la única, ya que de inicio hubo inconmensurables situaciones que dieron origen a un infinito de universos paralelos, entre ellos uno en el que el nacimiento de Vasni fue posterior a 2 abortos de Saray; uno más en que Vasni era fruto de una inmaculada concepción por gracia de un mágico-mítico Espíritu Santo; y hasta uno, en especial extravagante, en que el natalicio primigenio de Vasni era fruto de la cópula consentida.
Después de dictar otras tantas enseñanzas, el presbítero concluyó con una digresión: “Los textos sagrados en los que se cimenta nuestra doctrina son relatos escritos a modo de ficción por un poeta beodo y chiflado, en los que éste ‘recoge’ las enseñanzas de un profeta fruto de sus delirios llamado Aguilulfo.
“Si bien Aguilulfo fue originado por su pervertida e intoxicada mente, sabemos que él existió, existe o existirá en un mundo posible derivado de un momento originario distinto al nuestro”.

EPÍLOGO

Minutos antes de ser sacado de su celda para cumplir con su condena, Aguilulfo jugó a los dados, los que le mostraron su futuro, por ello afrontó el suplicio con templanza y sus últimas palabras fueron: “Vamos al Noa Noa, Noa vamos a bailar”.